Un descubrimiento desconcertante en la nieve
En las últimas semanas, las unidades de defensa aérea ucranianas y los equipos de desactivación de artefactos explosivos (EOD) han informado de una tendencia muy inusual: un número cada vez mayor de municiones merodeadoras rusas “Shahed-136” (Geran-2) derribadas se encuentran completamente intactas, pero totalmente desprovistas de sus cargas explosivas. En lugar de una ojiva altamente explosiva de 40-50 kg, los técnicos están descubriendo compartimentos huecos o toscos contrapesos de hormigón en el interior de los conos de morro. Este cambio en la composición de los enjambres de drones marca una alteración significativa en las tácticas de ataque aéreo rusas.
- Se estima que hasta el 30% de los drones en los enjambres recientes son señuelos “vacíos”.
- La firma acústica y la sección transversal de radar siguen siendo idénticas a las variantes armadas.
- Los equipos EOD están recuperando estos señuelos en gran parte intactos de campos agrícolas.
Inicialmente confuso, la inteligencia militar ahora ha reconstruido la lógica estratégica detrás de este despliegue aparentemente inútil de costosos activos aéreos.
Agotar el escudo
El objetivo principal de la táctica de los Shahed “vacíos” es el agotamiento deliberado de los interceptores de defensa aérea ucranianos. Al mezclar una gran cantidad de señuelos desarmados con un contingente menor de drones armados o misiles de crucero, las fuerzas rusas obligan a los operadores de defensa aérea ucranianos a enfrentarse a todo contacto entrante. Debido a que es imposible distinguir un dron armado de uno desarmado en el radar o mediante sensores acústicos, los defensores deben gastar valiosos misiles tierra-aire (SAM) de suministro limitado para neutralizar la amenaza, agotando rápidamente las existencias de municiones.
Mapeo de radares y frecuencias
Más allá de simplemente drenar la munición, los señuelos cumplen una función crítica de recopilación de inteligencia. Cuando un enjambre se acerca a una ciudad, fuerza la activación de múltiples sistemas de radar ucranianos, desde matrices de alerta temprana hasta radares de iluminación de objetivos. Los aviones y satélites de inteligencia electrónica rusa (ELINT) monitorean estas emisiones, intentando mapear las ubicaciones exactas, las frecuencias y los procedimientos operativos de la red de defensa aérea ucraniana. Luego, estos datos se utilizan para trazar rutas de vuelo óptimas para ataques posteriores y más destructivos.
Adaptación a la amenaza de los señuelos
Para contrarrestar esta táctica, las fuerzas ucranianas están adaptando rápidamente sus protocolos de enfrentamiento. Existe una mayor dependencia de los grupos de fuego móviles (MFG) equipados con ametralladoras pesadas y reflectores, que pueden identificar visualmente y destruir drones que vuelan a baja altura sin gastar costosos misiles. Además, se están desplegando redes de sensores acústicos avanzados para rastrear las rutas de vuelo de los drones, lo que permite a los comandantes priorizar mejor los objetivos en función de su trayectoria hacia la infraestructura crítica frente a los campos abiertos.
| Configuración del dron | Porcentaje estimado en el enjambre | Función principal |
|---|---|---|
| Estándar armado (Ojiva HE) | 60% | Destrucción de infraestructura |
| Señuelo desarmado (Vacío / Lastre) | 30% | Agotamiento de la defensa aérea / Mapeo de radares |
| Ojiva termobárica | 5% | Daño estructural / antipersonal mejorado |
| Reconocimiento/Retransmisión (Cámara) | 5% | Evaluación de ataques en tiempo real |